Para muchos pacientes que requieren tratamientos intravenosos frecuentes, como quimioterapia, antibióticos o nutrición parenteral, los accesos venosos convencionales pueden generar molestias, infecciones e incluso complicaciones vasculares. Aquí es donde los puertos de acceso venoso se convierten en una solución clave para garantizar una administración segura y eficiente.

Los puertos implantables, como Celsite® PSU y Epoxi, permiten un acceso estable y menos invasivo, lo que se traduce en:

  • Menos punciones dolorosas, ya que el acceso se mantiene por períodos prolongados.
  • Reducción del riesgo de infecciones, al estar diseñados para un uso seguro y continuo.
  • Mayor comodidad y movilidad, permitiendo que el paciente mantenga su rutina diaria.

Además, estos dispositivos cuentan con tecnología radio-opaca, lo que facilita su monitoreo médico y garantiza su correcta colocación.

En tratamientos de larga duración, elegir el acceso venoso adecuado no solo mejora la calidad de vida del paciente, sino que también optimiza la eficacia del tratamiento.